Nuestra historia comenzó de la forma más inesperada. Después de muchos veranos viniendo de vacaciones a Elche, aquel año nuestros caminos por fin se cruzaron. Lo que empezó como un encuentro sin grandes planes terminó cambiándolo todo: yo, madrileña de corazón, decidí dejarlo todo para empezar una nueva aventura a su lado.
Desde entonces hemos compartido risas, rutas por la montaña, días de playa y un sinfín de momentos que nos han hecho crecer juntos. Somos muy diferentes, y quizá ahí esté la magia. Con el tiempo hemos aprendido a entendernos, a complementarnos y a construir una relación basada en el amor, el respeto y la complicidad.
Hoy damos un paso más en esta aventura y nos hace muchísima ilusión compartirlo con las personas que más queremos.




